Somos una empresa familiar. Aunque tradicionalmente nos hemos dedicado a la agricultura, somos ya la tercera generación cultivando fruta fresca en estas tierras.
Con la construcción del pantano de Oliana, y la posibilidad de regar durante toda la primavera y el verano, nuestro abuelo apostó por dejar atrás el cereal, la viña y el olivo para plantar los primeros perales y manzanos. Esa decisión sigue dando fruto hoy.